Luego muchas décadas mas tarde, circunstancias del destino, hicieron que nos encontráramos y que congeniáramos casi de modo instantáneo y para siempre, hasta tal punto que desde entonces nos hicimos inseparables, imprescindibles el uno del otro, al menos tu para mi, compartiendo escenario en nuestros lances poéticos y musicales, repartiendo quehaceres y opiniones del arte y de la republica, desgranando tertulias, desliando debates, navegando juntos cada día por los mares de la contratación y del convencimiento, de la amistad verdadera.
Ayer mismo compartimos gracias y humoradas, tan sorprendentes como siempre, aun cuando la sombra y la presencia de la enfermedad desorbitada balbuceaba las sentencias, me despediste con un abrazo primero y un apretón de manos que rubricaba tu firmeza de no dejarse llevar de cualquier modo y manera al país de nunca jamás, mirando cara a cara, de frente a la “cadarma”, con la sabia y la retranca de quien no iba a fondear indefinidamente en el puerto que ahora te tenia amarrado en esa habitación discreta de Cabueñes, que en vez de mirar al mar, otea la suave laboría gijonesa.
Se ha muerto mi mejor amigo. Se me ha ido mi mayor maestro, padre del consejo y la templanza, abrigo confortable en el invierno descorazonador, maestro de la palabra inteligible y sincera, nuestro afán y condición de convencidos republicanos, nos llevó a encontrarnos y compartir abrazos y esperanzas venideras desde el primer momento.
Nuestra próxima cita señalada con el público la tenemos Peltó, ya lo sabes, en Luarca, tal como habíamos quedado hace unos meses con Juan Pereiro, el alcalde, para rendir una vez mas, nuestro homenaje a los vaqueiros de alzada y en allí en especial a Rogelia Gallo, (dale un beso de mi parte), a la que le escribimos versos y coplas que allí estrenaremos…
No pienses que por esto, te vas a escabullir ahora, así por las buenas, de dejarnos huérfanos en la escena aunque te fueras tan lejos, tu vas a estar allí conmigo, en Valdés y en todos y cada uno de los lugares donde vayamos con nuestro acerbo musical, con nuestro particular modo y manera de afianzar la camaradería vaqueriza.
En fin, en este instante que el vacío y la desolación inunda mi desconsuelo, incapaz aun de asumir, de ceer, de ser consciente de tu ausencia, de que me hicieras, nos hicieras este mutis por el foro, ahora que soy incapaz de escribir todo lo que de ti embota mi cabeza, solamente agradecerte y decir públicamente todo lo que te aprecié y te aprecio. No sabes bien, compañero, cuanto te echaré de menos.
Rafa Lorenzo (cantautor)
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