NOVIEMBRE 07

Viernes 7 de Noviembre 2008.

Emocionante la salida del grupo de Qatar. Todos con su tayuela y su buen caldero... El presidente, subido a su maleta, dice a voces al público sorprendido: “Los que vamos a Qatar, nos despedimos”. Un rapaz sentado en la cafetería de “llegadas”, le contesta, también a la asturiana, a voz en grito, “¡Por mí, no vuelvas!...¡Si quiés, quédate con la leche”.

Inmediatamente un agente de la benemérita procedió a su identificación. Resultó que no era de la Plataforma contra la represión y por las libertades, y que estaba allí esperando a su novia que llegaba de la Conchinchina, donde, al parecer, se encarga de la venta de las gaitas de Alonso y de lotes de navidad con carajillos del Profesor..

Uno de los viajeros me dijo hace días, que según las instrucciones, “llevan, para el sudor, colonias. Y para el hambre, hamburguesas”. Las reinas llevan coronas; y los pendones, marquesas, le respondí yo, muy a lo Urbano recatado. A Qatar, naturalmente se va katando del presupuesto regional. La Urbano a quien recató fue a la reina. ¡Vaya braguetazo de edición!

Como de viernes. Todo el año, los viernes como cocido con cinco carnes, y el del viernes santo, con siete y remato con brazo de gitana. En la antigua Peseta, un profesor de León, me llama la atención sobre la falta de eco; mejor, me dice, el no eco, el silencio tremendo, como de agujero negro, con que fueron acogidas las reflexiones del profesor Lago en la sede capitular de la devota Junta General del Principado, cuando vino a Oviedo a informar sobre la inoportunidad del plan energético y sostuvo su total inutilidad. Para nada hace falta, según Lago, construir nuevas centrales de ciclos combinados, puesto que Asturias exporta ya el 30% de su actual producción, que no precisarla para sus industrias y alumbramientos varios. Tampoco encontró la necesidad que aconseje levantar la famosa cuan peligrosa regasificadora en el Musel. El pobre no se da cuenta que el “construir” es un bien en sí mismo para D. Florentino y para el resto.

Me asegura que el señor Lago “recomendó” al gobierno asturiano sensatez, cordura y sentido común...

-“Va jodido”, le respondo al amigo, mientras enciendo el habano. Ninguna de esas virtudes se da en el huerto del Principado. En Asturias, paraíso del constructor, solo crece el cemento a comisión, que es lo único que renueva su planta. Ya ni fabes, no se qué van a comer Víctor y Ana cuando vengan a cantar su concierto cinco mil a cargo del Príncipe del Principado, o D. Hougo Fontela, el pintor de la huerta de Grao, que se pinta solo, mucho mejor que Manolín Linares, para promocionarse; y deja, encantado de conocerse, que le pinte a él de promoción La Fundición del Príncipe y D. Matías, el castellano del poderoso Santander. Aquí, a más de cemento, sólo se plantan gaitas y tambores, y unos pocos arbeyos en Lanio pa la menestra de Belmonte.

Está dulcísimo el turrón “Duro”, que va a probarse cerca de Qatar, y empalagoso, Presidente, el de Gijona de la Talasoterapia. Se queda en la boca, alguien está dispuesto a reinar después de muerto...

De confirmarse las pésimas noticias industriales y el descenso del tráfico portuario de los indios, vamos a ir todos a la Cochincina o a la Facultad de Mieres a vender “glacé” de cagallones con leche. A la puerta de ese terrible “ahí” nos han dejado los gobernantes. Sólo falta que lo comercialice el señor de los Mateos, o de los piadosos Manteos, que tanto bien nos hizo con la Dª. Herminia, la del Vergel.

Josemari, desde Bilbao, me dice que el indio tiene que amortizar el año 2009 a los bancos la nada pequeña cifra de 29.000 millones de dólares. Seguro que los sacará a los obreros de sus fábricas a base de venderles otra ampliación de capital con un 3000% de prima. Por eso no quiere prejubilarse el sindicalista, por no permitir desafueros y por no quedarse fuera del negocio de las primas. Roces, lo da todo para vivienda protegida.

“El último que escape de Asturias, que lleve la Cruz, el Copón y la Santina, y las cintas de las funciones del Bravo Asturianísimo”. Quien anda enviando este correo, es un mal asturiano, y tiene, además, muy mala hostia, que para el día de los Inocentes, la empresa de los homenajes veniales, ya tiene dispuesto el mundial que ofrecerá al bueno de Luisín Redondo, el sindicalista-obispo.