NOVIEMBRE 01
Sábado 1º de Noviembre 2008.
Día de lluvias mil. Visito Lugo, la imperial “ciudad del Sacramento”, que tiene un alcalde socialista que militó en las juventudes del PSP de Tierno, como el afamado Javier Bauluz lo hizo en la tierna Comuña asturiana del V. P..
El alcalde Orozco, lo reconozco, entre cosas mil que bien hizo, cambió el nombre de la calle del General Franco por el de calle del Teatro, aunque Lugo ya no tenga Teatro.
Lugo, por tener, y compensar la falta de Teatro, tiene obispo titular que es sobrino carnal, (la carne nos hace así, por eso la carne de ternera lucense es tan buena, recomiendo el “entrecotte” poco hecho del Verruga), del señor cardenal arzobispo de Madrid, jefe, además de tío carnal de un obispo y una descarada de estupendas tetas y buen humor, de la facción ultramontana del clero nacional… ¡Total, casi nada!... Lo más de lo más. Por Gijón es bien conocido que en el antiguo
Ultramontana. En el “Montana” de la calle Corrida, de Gijón, trabajó Alfredo el barman inventor de la leche de pantera, o casi... Los ultramontanos de la sotana, se suben al coco de uno, como se subían las ricas leches de pantera... ¡Cuánto no les gustaría a los ultramontanos darnos, además de las h...s de rúbrica, contundentes leches de pantera a destajo, como las que hoy, muy justamente, el republicano D. Álvaro Ruiz de la Peña, sabio ilustrado en las buenas luces del XVIII, propina literariamente al sabio(¿?) historiador gijonés, D. Luís Suárez, que fue catedrático nacional, director general, y ahora guardián de las siete llaves del templo de su señor, el venerado (por él) general Franco.
Si Gijón, como villa honrada, ha de confesar mil pecados, ¿Quién no ha pecado en su vida?; por ejemplo, el nefando de haber otorgado al Caudillo Invicto, el honor de hijo adoptivo, el de la medalla de Oro y el de la Alcaldía perpetua que comparte, no te asuste cuaderno mío, con la mismísima Virgen de Covadonga y el matrimonio compuesto por los destronados d. Alfonso XIII y dª. Eugenia…, tiene en su haber, sin embargo, el olvido intencionado de este hijo, que le salió historiador “servilón” y fascista redomado, que cuando director general de universidades, todo con minúscula que lo que el buen d. Fluís tocaba lo volvía enano, tuvo a bien censurar y prohibir en una apertura de curso en la mal trata universidad ovetense, la intervención de un catedrático de Veterinaria de León que se proponía, santo inocente, recordar al señor d. Félix Gordón Ordás, como veterinario y político...
Hay que ser "ñaño", y más que ñaño, porque el hecho ocurrió cuando el Caudillo Invicto, esposo en legítimo matrimonio de Carmen, señora de Medirás por decisión del esposo de la Reina biografiada, y padre legítimo y no putativo, de la graciosa Carmencito, durante tantos años ejemplo vivo de las inocentes jovencitas de la Sección Femenina, y de mayor, duquesa de Franco por decisión de la misma real mano, comenzaba su carrera, llena de obstáculos, hacia su muerte, que habría de terminar metiéndolo a él, en el mismo saco en el que él, el divino "Clemente”, metió a casi un millón de pobres mortales.
Para mano, mejor que la de urbano, la de Franco. Para brazo, mejor que el de Nada, el de Santa Teresa. Para cara, mejor que al sol, la de d. Luís, que hoy declara y comparece en la prensa como si fuera un venerable fraile carmelita.
De Pontevedra, surge potente una voz que la edad no casca, “Sin odio, sin rencor…, pero el recuerdo vivo”.
Galicia toda, no sólo Lugo y su provincia, fue y aún lo es tierra, tierra de buenos vinos y mejores republicanos… En la ciudad del Sacramento, o sea de la Hostia Consagrada, he podido ver, además de su catedral, su custodia y su virgen de los Ojos Grandes, que no creo sea alcaldesa perpetua de la murada capital romana, una estatua muy vigorosa, que la propaganda oficial, califica de la representación de "España", cuando en realidad es la representación de la República, con su corona almenada, su león y su escudo…, igual que el que bien iluminado se conserva en una hermosa vidriera del viejo edificio de Correos. Edificio pétreo, también rematado por la corona mural o de almenas… Sobre el “Pazo” municipal, por 1.874 se terminó de construir una torre, “que no pega” con el caserón, pero que fue dispuesta por el consistorio republicano de 1.873 para en ella instalar un reloj, dotado de potente campana, que habría de repicar la hora tres minutos antes que el del palacio episcopal. Era aquel, tiempo de progresos y “adelantos”. En Lugo también se conserva algún escudo con el águila y el “non plus ultra”… y también lucen los escudos de la situación actual y, además, por aquí y por allá se ven anuncios de negocios situados en la avenida Duquesa de Lugo, título de la actual distinguida empleada de Seguros Mapfre…
Lugo, como puedo ver, es muestrario de todos los tiempos, de los romanos a hoy.
En una de las casetas del Ferial de San Froilán, santo patrono de la capital y del pulpo, cuando sólo llevaba siete meses de presidente del Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero lanzó, bien es verdad, que en voz baja, un sincero ¡Viva la República!, cuyo eco aún debe resonar por la “caseta de Alberto”. En mis oídos pecadores, al menos resuena, porque fui testigo de cómo un republicano gijonés, se dirigió al presidente: “Presidente, Viva la República”. ¡Viva!, le contestó el primer político del reino. Y luego de breve charla, el presidente del gobierno del reino de España, se despidió de los republicanos gallegos que allí celebraban su “pulpo froilanero”, estrechando la mano de cada uno, con el reglamentario “Salud y República”. Alguno de aquellos, han muerto (la salud, por tanto falló), y la República aún no ha llegado, pero el deseo aguarda y queda.
Cuenta la historia que el buen médico-poeta que fue el fiel republicano mindoniense D. Manuel Leiras Pulpeiro, por lo visto también devoto del pulpo froilanero, que intervino en la firma del pacto federal Astur-Gallego de 1.869, y cuyos restos se honran en el cementerio de aquella devota cabecera de diócesis, murió en 1.912 sin conocer ni gozar la Segunda República. Al proclamarse la del 14 de abril, uno de sus admiradores fue corriendo hasta la sepultura y ante ella, hincado de rodillas, le anunció, bañado el rostro en sudor, por la carrera, y en lágrimas, por la emoción, “Leiras, Leiriñas, ya llegó la Segunda”. Como era propio en un convencido federal, el amigo le hizo a Leerías el anuncio en buen “galego”…
Dícese, por tradición constante, que del sepulcro salió un grito de ¡Viva Casares Quiroga!... el del Orga, rico, republicano y coruñés. Cualquier día, habremos de repetir la escena ante el sepulcro de los correligionarios que se han “ido” al limbo sin gozar de las virtudes republicanas…, que no son, precisamente, las virtudes de la “carcunda hispana milenaria”, famosa cabra que, como su nombre científico indica, siempre por el monte anda y, desde el monte, tira al blanco, o al negro, o al amarillo...
Sigue vivo, y sigue comentándose el cuento de la reina y sus posiciones… Zorroucu Varela se muere de risa, sopesando el favor que a su causa ultramontana hizo y hace la egregia dama…
Y el PSOE republicano, por obrero y por historia, sosteniendo la vieja Casa coronada. ¿Cuándo tocará dejarla caer y hundirse en sus ruinas?. Sería estupendo presenciar el acontecimiento en Lugo, la ciudad de Pepiño, que también es la h..., para poner un gran ramo tricolor a la estatua de la Señora, instalada frente a la provinciana "Domus Iustitiae" y correr a Mondoñedo para gritarle a Leiras: “Leiras, Leiriñas, "Xa chegou la Tercera”. Que todos la veamos.

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