DIARIO DE TIBURCIO MUÑOZ (14.08.08)
14 DE OCTUBRE
Martes, que por poco cae en un 13 de milagro. Ayer resucitaron las bolsas, sólo porque el mundo civilizado exhibiera sus avales... Ahora comprende la resurrección de Lázaro, sin avales y sólo a la voz, y la victoria Pelayo en Covadonga, sin huestes, sólo con la cruz...
La caída de la bolsa fue grandiosa; le resurrección, homérica. Lo malo de los avales, será cuando algún banco caiga. Cayó Pablo de Tarso y se armó la de San Pedro, como caiga Santander, ... se armará la de Cristo. Jesús nos coja confesados.
En Gijón comienzan a desembarcar los sabios del CEU, santos propagandistas del Señor, que según Dairio 16, 25.02.1977, habían abierto las puertas de aquella sabia casa a los asaltantes de la Facultad de Ciencias de la Información. Según la información, estos jóvenes atkletas del catolicismo tradicional salieron del Centro b ien provistos de cadenas y porras… Seguro que ahora vienen a convenernos de los mismo, sin cadenas y porras, sólo con palabras. Ventaja de los tiempos, y a resucitar a los muertos por Dios y el franquismo... Mientras, Garzón piensa resucitar a los muertos del franquismo. Franco, protector de la Cristiandad para los obispos; para Garzón, enemigo de la Humanidad; para Inglés, asesino en Serie... ¡Vaya serie!. A Franco lo puso Dios, así decían los “duros”; y al Rey, lo puso Franco, así dice la Historia... ¡Y nosotros, virgen del Pilar, con estos pelos pardos!.
Quien tenga huevos, que los tome escalfados las sopas de ajo..., y el vino de Banderas.
