LO QUE CONVIENE SABER, SEGÚN BARTULO ODEON
LO QUE CONVIENE SABER, SEGÚN BARTULO ODEON
1/.Que España es una nación formada por viejos reinos, que un día fueron independientes y en algunas coyundas históricas, hasta enemigos.
2/. Que los reinos se heredaban y repartían entre los hijos de los reyes, porque los pueblos, con sus casas, cuadras y familias pertenecían al rey, como la “sorda” perteneció al señor Amaro.
3/. Que como las comunicaciones eran muy difíciles,… y la mejor vía y las más rápida era la vía del mar, los pueblos interiores, incomunicados entre sí, hablaba cada uno su lengua, de ahí que ahora estudien los escolinos desde bien nenos, el catalán en Cataluña, el euskera en sus tres provincias, el gallego en las cuatro de su viejo reino, y el asturiano del Navia al Sella.
4/. Que la a España en su conjunto, forma hoy un reino. El estado que se constituye en reino, suele tener a su frente un rey (la primera en la frente)... Al rey no se le elige, el rey nace, príncipe y se va, entre biberones y comuniones formando para rey; antiguamente la formación real se adquiría, la amorosa, en sonetos de corte, la guerra en los campos de batalla y la económica solicitando a sus pueblos, cuantiosas contribuciones; hoy, se sigue con lo de los amores, se acabaron las batallas y se pasa el platillo en vez de pedir contribuciones.
5/. Que el rey, mientras no ha llegado a serlo, es príncipe. Antaño, los hombres y las mujeres por primero nacer tenían los mismos derechos para heredar los reinos. Isabel heredó los suyos, y Fernando, los que le correspondieron y sumando, se hicieron católicos. La familia de los Borbones trajo de Parías a Madrid sus normas muy varoniles y de desconfianza en la mujer...(bien se sabe lo que era la mujer en París), por las que el hombre era rey y la mujer, aunque fuera la hija mayor del rey, no lo era. Lo mismo pasa hoy, que el hermano se prefiere a la hermana para suceder al padre rey.
6/. Que casi todos los españoles, que además de monárquicos son buenos católicos, están de acuerdo en modificar la Constitución del 78 para igualar los derechos de la niña real a los del real niño, aunque de momento no corre prisa porque, muy prudente, el señor Príncipe de Asturias, este es el titulo que corresponde al heredero del rey, no ha tenido la deseada parejita, donde estaría el lío de las preferencias y las posposiciones, sino que eligiendo sexo, ha tenido, previsor, con su señora, dos niñas sanas y hermosas, así no hay jaleo posible…
7/. Que al contrario que en la Monarquía, que es la forma de gobierno de los reinos, la República no se hereda, sino que el jefe o presidente, se elige por sufragio, directo o indirecto, entre ciudadanos y ciudadanas cada ciertos años.
8/, Que la República no es menos antigua que la Monarquía, incluso quizá más, porque antes de existir cortes, provincias y parroquias, existieron manadas, y las manadas elegían sus jefes.
9/. Que con la civilización, hasta hubo reyes electivos, de tal modo que a la muerte del rey, los hombres de negocios, o los labradores, o los guerreros, elegían otro, por su valor, por su saber, o por cualquier otra gracia que el conjunto electoral apreciase como propia de rey.
10/. Que la ventaja reconocida del rey de la Monarquía sobre el presidente de la República, es la de la economía, facilidad y gusto en la fabricación natural del primer magistrado/a. El futuro rey se hace, en tiempos y entre personas normales, sin esfuerzo, y entre los mil gustos del lecho, por los señores reyes, sus padres, mientras que el presidente de la República se discierne entre todos los mayores de edad, ellos y ellas, en elecciones, con votos, discursos, urnas, campañas..., algunas veces sin gusto, ¡imagínense el elegir a Aznar!, otras sin sentido, sería el caso de elegir un Rajoy. Por lo que hacer un rey, en definitiva, es más económico, se hace entre dos, hombre y mujer, para gusto del clero y del foro de la familia tradicional., para lesbianas, homosexuales o impotentes, lo de la cama puede ser una traición.
11/. Que por las mismas razones de economía monárquica, la alcaldía de cada pueblo, también podría salir del lecho, y lo mismo podría predicarse para la sucesión de párrocos y obispos, papas y cardenales…
12/. De esta forma, el hijo del reló, sería relojero. Y que el de la noche, fantasma. Y el de notario, feliz... Pues claro.
