FIESTA DEL OSO REGICIDA
ANTECEDENTES DE LA ACTUAL FIESTA DEL OSO.
Oración inaugural. Llueves. Mayo. 2003.
“Si fuera cierto que Covadonga y Pelayo son la cuna y asiento de la actual monarquía española, como quiere la tradición palaciega y asturiana, no debería ser menos cierto que muerte de Favila en garras de su OSO, es el suceso, punto de partida, de las repúblicas españolas, como pretendieron en su día los esperanzados precursores cangueses, D.Nicolás Estévanez Murphy y sus compañeros tenientes de guarnición en Cangas de Onís, que en esta antigua capital astur habían comenzado la publicación de periódico manuscrito titulado “El Orangután”, donde se hizo en verso y prosa “la apología del oso que devoró a Favila, rey de Cangas, en el año de 739.
Suspendido el periódico por consejo del comandante D. Juan Vázquez Mella (padre del orador carlista), recuerda Estévanez en sus memorias, “los tenientes que lo redactábamos solíamos ir en peregrinación a Villanueva, al sitio mismo en que Favila murió, y allí nos descubríamos respetuosamente en honor del oso regicida”.
Estévanez Murphy, D. Nicolas, había nacido el 17 de febrero de 1.838 en Las Palmas de Gran Canaria; fue militar, estuvo de guarnición en Cangas de Onis en 1.857, antes de participar en la guerra de Africa de 1.859. Tomó parte en la Revolución de 1.868, y con Pi i Margall fue gobernador de Madrid en marzo de 1.873, luego con el mismo, ministro de la Guerra de la República Federal Española, durante diecisiete días, entre el 11 y el 28 de Junio.
Vivió exiliado muchos años en París y allí murió, honrado y pobre, cuando corría 1.914. Nunca cobró la paga vitalicia a que tenía derecho como exministro. Su entierro hubo de pagarlo la de España.
Murió el digno ciudadano, que hoy honramos, como vivió muchos años, Republicano y, a pesar de ministro, Pobre.
Hoy, en día señalado por el enlace de una ciudadana ovetense y Ortiz con el presunto heredero del último rey Borbón, que también caza a lo Favila, pero escopetado, en este paraje tan hermoso de Llueves, corazón de Asturias donde, según el alto inapelable testimonio de D. Jovino Jove Llanos, realmente ocurrió el suceso que D. Nicolás y los suyos, poco advertidos, celebraban en el cercano S. Pedro de Villanueva, volvemos a descubrirnos respetuosamente en honor del OSO Fiero, Justiciero y Regicida, y del Republicano, Leal y Honrado, D. Nicolás Estévanez y sus compañeros precursores.
D. Nicolás, de nuevo iniciamos vuestro camino.
¡¡¡CIUDADANOS, SALUD Y VIVA LA REPUBLICA !!!
