29 Junio 2009
Sobre el despilfarro en las grandes obras públicas
Antes de que en el remoto 1908 naciera en el «foyer» del teatro Jovellanos, el primitivo de la calle del Jovellanos, hoy Biblioteca Pública, la Sociedad Filarmónica, impulsada por los melómanos don Domingo Orueta, don Adolfo Solares, don Francisco García de la Cruz, don Alfredo García, don Julián Cifuentes y don Diego Murillo, nuestra villa a lo largo de su historia había sido testigo de numerosos conciertos y, a decir verdad, de no pocos desconciertos, como los que originó la batalla por la propiedad y la de la cruel lucha portuaria.
Sin remontarnos más allá de 1878, gobernando don Antonio Cánovas del Castillo y siendo ministro de Fomento el señor conde de Toreno, y ordenando en la Alcaldía de la villa don Óscar de Olavaria, cuando se derribó la casa vecina a la suya para poner en «cinta» todo el muelle, nos encontramos con las juventudes musicales, o sea, las melómanas gijonesas, encuadradas en varias sociedades. Principal, la del «Quinqué», que presidía el joven ingeniero del ferrocarril del Noroeste don Eugenio Laban, que en seguida abandonaría su destino para triunfar como barítono de ópera por todos los teatros del universo mundo, que acogía a los «pollos» y «polluelas» bien de las cinco calles; los y las jóvenes artesanos y artesanas tenían su sociedad musical en La Constancia, que contaba con su banda, y con academia modelo en la calle Alfonso XII, hoy de Begoña; también tenía banda la sociedad musical La Armonía, a la que, de alguna manera, estaba unida la Asociación Filarmónico-Religiosa de Santa Cecilia, que durante muchos años de su corta vida presidió don Sergio Cifuentes, modelo de uno de los personajes del cuarto poder, «cuyo único objeto era el de costear la educación de los niños pobres destinados a solemnizar el culto de la parroquia (de la villa)».
La infancia pudiente tomaba sus lecciones de música a precios sumamente módicos, bien en la academia de don Justo Buznego, solfeo, violín, piano, flauta, que tenía abierta en su casa-habitación, principal del número 23 de la calle Corrida; o en la del profesor de piano don Emilio Passuti, que la tenía abierta en la suya, piso segundo, de Moros, 29. Tanto don Emilio como don Justo dedicaban varias horas al día a dar clases en los hogares de sus alumnos más pudientes.
La burguesía melómana de cierta edad solía concurrir de buen grado a los conciertos que se ofrecían a última hora de la tarde, bien en el Casino o en el teatro Jovellanos, o en algunos de los acreditados cafés de la villa. Fuera el Suizo, fuera el Colón, fuera el Oriental...
De tantos conciertos y activas sociedades como hubo en otro tiempo, pasamos casi sin darnos cuenta a los actuales desconciertos y despilfarros, motivados en buena parte por la lamentable falta de sociedades. Falta que ha provocado el desarme y la desvertebración de nuestra sociedad astur, caracterizada de siempre por su individualismo, y que en estos momentos, salvo algunos consejeros de sociedades públicas, vive atemorizada la severa crisis institucional y económica del sistema, mientras asiste más que perpleja a la especulación constructiva de palacios de justicia, sea en Gijón sea en Oviedo, donde existen miles de metros cuadrados dedicados a la Administración de justicia: dos rancios palacios de la vieja aristocracia, en el casco viejo; un caserón ad hoc en la parte alta y un edificio, casi recién aunque mal hecho, en Llamaquique.
Nuevo espacio en el solar del Vasco, en el que, a falta de otro destino, el desgobierno titular de la competencia se dispone a enterrar un par de cientos de millones de euros, o sea, más de treinta mil millones de las antiguas pesetas, para que sobre él levanten los Jovellanos cuatro grandes edificios dedicados a sede de la Administración de justicia, «para comodidad de los profesionales». Mucho más económico saldría al desgobierno autonómico el compensar a cada uno de ellos con, por ejemplo, dos mil euros al año por causa de la «incomodidad» que supone la dispersión.
Desconcierto y despilfarro en el gran Musel, donde, más que mediada la obra, a falta de buques, mercancías, duros y «belinchones», sólo resta en pie el proyecto de la posible mortal planta regasificadora..., para la cual se chupan y chupan millones de metros cúbicos de arena que han dejado las dos conchas vacías de peces, calamares y gaviotas... Desconcierto y despilfarro en el gran Hospital, con pocas camas y sin comunicaciones; desconcierto y despilfarro en la «gran pirámide» de Cabueñes, suntuosa tumbas de euros y «frescos»; desconcierto y despilfarro en vías secundarias y ferrocarriles y estaciones esenciales, que después de los años, ni se sabe.
O los melómanos nos unimos en vivas sociedades para procurar concierto y ahorro, o, con permiso de San Pedro y sin misa unida en asturiano, será mejor marcharse a vegetar por la Cabrera...
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
28 Junio 2009
La Plataforma Laica de Asturias (de la que es parte integrante la Agrupación Republicana de Gijón) ha organizado un acto para el próximo día 29 de Juni en el que esperamos contar con todas aquellos ciudadanos comprometidos que conciban la laicidad como un pilar para nuestra democracia garante de libertad y de integración.
Día 29. Ante la habitual asistencia de la Sra. alcaldesa de Gijón todos los años al acto religioso católico de la bendición de las aguas de nuestra bahía gijonesa junto al párroco de la iglesia de San Pedro, sin que nos haya contestado al escrito en el que le solicitábamos que dejase de asistir en calidad de autoridad pública de un estado aconfesional a los actos de cualquier confesión religiosa, nos concentraremos a las 12,30 horas junto a la Iglesia de San pedro portando una pancarta con el slogan :
" POR UN ESTADO LAICO"
ACTO LAICO
DÍA 29
LUGAR : IGLESIA DE SAN PEDRO
HORA : 12,30
MOTIVO : Participación de la Sra. Alcaldesa de Gijón en la en el acto católico de la bedición de las aguas de la bahía de San Lorenzo.
POR UN ESTADO LAICO
Se repartirá en ese acto las denominadas
Coplas A la Excelentísima Sra. Alcaldesa de Gijón
I
Helo helo por do viene
La que manda en la ciudad
Elegida fue alcaldesa
Pa sabeinos gobernar
II
Más xuntase con la iglesia
Y a la santa misa va
Nada le importa nada
L’aconfesionalidá
La Constitución lo manda
Pero a ella le da igual
III
A la salida de misa
A los curas va escuchar
Que le recuerdan
Que aún mandan
Mucho en esta ciudad.
Perres y perres le piden
Pa la santa cristiandag
IV
Muy silenciosa y atenta
A sus palabras está.
La cabeza tiene gacha
Y con más de una sonrisa
Les promete que lo hará
V
Días antes le pidieron:
No vayas allí, No vayas
A la fiesta clerical
Si la autoridad se humilla
Humillada es la ciudad
VI
No hizo caso la señora
Fue a la fiesta a disfrutar
Más topose allí de frente
Con los de la laicidad
VII
Que le dicen y reclaman
El Estado laico ya
Y en las fiestas religiosas
Se ausente l’autoridá
VIII
Dice que ye tolerancia
Con unos y otros estar.
Los de la laicidad contestan
Eso se llama falta.
Falta de honestidad
IX
No es tolerancia señora
Con los de la feria andar
Y según la conveniencia
Con los del mercau marchar
X
Que también ye de justicia
Todos impuestos pagar
Que del Estau la iglesia cobra
Pero de pagar ni hablar
XI
Que fiziste buenas cosas
Nadie lo puede negar
Pero en esto de la iglesia
Por mal camino vas
XII
Aún es tiempo rectifica
Que Asturias a nadie sirvió
Y mucho menos a los curas
La honrada ciudad de Gijón
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
16 Junio 2009
La señora de la Paz Fernández, alcaldesa marinera, aún espera dulces disculpas
Las historias de pueblos, villas y naciones no se escriben sólo en campos de matanza o de labranza..., también se escribieron páginas estupendas de su historia en los balcones de las casas consistoriales... y en los particulares, hermosas escenas de amor, entre ellas, la del balcón de Julieta y su Romeo al pie, musitando: «¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? Es el Oriente, y Julieta, el sol... ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!» Amor sin odio. En los balcones consistoriales se celebraron antaño muchos fastos de «iluminar y colgar», bien fuera por nacimientos, coronaciones, victorias, o bien por defunciones y... hasta por misiones en tiempos de cuaresma, cuando todavía el pueblo practicaba lo de la bula, el ayuno y la abstinencia, garbanzos, espinacas y bacalao, que es el plato que queda de todo ello...
Más reciente, de anteayer, como quien dice, es la costumbre de usar los balcones municipales para la adoración pagana de los esforzados practicantes del fútbol, bien cuando triunfan en ligas y copas, o bien cuando logran esperado ascenso de categoría...
En este viejo reino gijonés de don Pelayo, los balcones consistoriales dieron, de siempre, mucho juego... Cuando la Casa del Pueblo estaba en la Cimavilla portentosa -donde, entre honestos Liñeros nació la fabada en lata «Litoral»-, el balcón consistorial servía, a más de para ver pasar procesiones, para que el Fiel Portero tocara campanilla de plata convocando al reducido vecindario a la sesión semanal de buen gobierno, donde se debatía de aportaciones, consumos y alcantarillas... En la nueva Casa Consistorial, la de 1866, tuvo el gran balcón no pocos momentos gloriosos. El primero, o uno o de los primeros, habrá sido el protagonizado por el gijonés don Claudio que allí recibiría el homenaje de su pueblo al regreso de la gloriosa hazaña de Abtao, que dio nombre al mismísimo muelle. Después de un largo etcétera de recepciones y de lanzarse desde él sonoros vivas por triunfos, pontífices, reyes y reinas..., al balcón llegó, por fin, la ansiada República.
Fue el 14 de abril de 1931 cuando, a plaza llena, la Corporación republicana recién elegida por el pueblo soberano ocupó balcón para saludar y poder para ejercer; y mientras don Dionisio Moran glosaba el histórico momento con su palabra más ardiente, desde uno de los balcones de la que había sido casa natal de don Claudio, hotel entonces y hoy, el señor don Manuel Meana, el Aldeano, sombrero en mano, asistía, perplejo, mudo y descubierto, al multitudinario acto que abría una nueva época. Cuando llegó el tiempo del hambre nacional, en que por mil desafueros terminó aquella esplendorosa jornada de abril, la mano generosa del Aldeano libre ya del sombrero, no se cansó de repartir sopa en los tanques, y patatas con alguna carne en los platos que le presentaban los menesterosos. Al balcón no le faltó, por no faltarle, ni la presencia del Difunto, el despojado de huevo, honores e hija; ni la arenga apasionada que en exaltación de sus virtudes le dedicara una mínima parte de la villa por boca de don Marino Busto, el buen camarada, camisa azul, brazos al aire, un domingo de 1965, acompañado de don Luis Adaro y don Julio Paquet, como remate de una procesión «de desagravio al Caudillo», improvisada por orden del camarada Mateu de Ros, uno de los 59 «procuradores en Cortes» que en 1976, con el cuerpo del Difunto bajo el mármol, votaron contra el proyecto de reforma política con el que don Torcuato, don Adolfo y el Sucesor traicionaron al finado. La procesión concluyó en la plaza Mayor y desde el balcón, tras la arenga, el bueno de Busto lanzó aquellos gritos tan nacionales como irracionales y estrambóticos de ¡Viva la justicia social! ¡Abajo el capital!... que entusiasmados contestaron los asistentes. Y de la disparatada coyunda no nació nada... ¿Esterilidad, preservativo, o aborto?... Ya dirán los blancos de la defensa familiar.
Hogaño, desde que doña Paz preside la Casa Consistorial, con evidente disgusto de la camarilla que alrededor de la foránea doña Pilar Fernández aspira a sucederla, al balcón no le faltan cada año ocasiones de juicioso y ponderado regocijo: en su noche de enero acuden los Magos; en su tarde de agosto, los pregoneros; y en el festejo de su último ascenso a Primera no faltó la presencia y la palabra educada y conveniente de los festejados atletas del equipo de los amores gijoneses...
Nuestro balcón consistorial fue testigo y es motor de emociones, contentos y alegrías. Por eso ofende tanto al buen sentir gijonés que desde el balcón de la vecina -odio sin amor- cuyas alegrías balompédicas resultan tan raras como canijas, ensuciaran el otro día, con malos gestos y peores palabras, no a nuestra villa, que el estiércol no ofende, simplemente «fiede», sino al honrado vecindario de la propia Invicta, con los insultos lanzados al Limosnero y al venerable pueblo costero que desde su balcón nunca les había ofendido...
La señora de la Paz Fernández, alcaldesa marinera, aún espera dulces disculpas... ¡Mujer, inocente y bondadosa! ¡Despiértese del sueño de su angelical Alcaldía!... Y no espere de las gentes vecinas, las de mando, mentalidad y educación parda, más que coces y coscorrones... Que la rencorosa, aunque pequeña porción de bellaquería capitalina, con sus inquinas y fobias, ni amasa los buenos bombones de Peñalba, ni reparte los ricos carbayones... que, de siempre, tanto gustan a todos los asturianos.
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
12 Junio 2009
La Conferencia Episcopal afirma que los centros educativos concertados católicos ahorran 3.372 millones de euros al Estado
Tras las declaraciones del vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Giménez Barriocanal, que ha afirmado hoy que la Iglesia Católica ahorra al Estado 3.372 millones de euros en centros educativos de su titularidad, pues éste gastaría mucho más si tuviera que atender por su cuenta estas obligaciones educativas, la asociación estatal Europa Laica acusa a la Conferencia Episcopal de engañar a la opinión pública, al manipular deliberadamente los datos.
En el cálculo del coste de la plaza de un alumno escolarizado en un centro concertado, la Conferencia Episcopal no contabiliza el sostenimiento de los funcionarios del Ministerio de Educación y de las Comunidades Autónomas que realizan gestiones para todo el alumnado, las becas, los inspectores de educación, los servicios de orientación, la financiación de los libros de texto en aquellas comunidades donde son gratuitos, la formación del profesorado, los programas de refuerzo, orientación y apoyo, los servicios complementarios y muchos más servicios, que son sostenidos por el Estado.
El dinero que reciben estos centros escolares privados en el modulo de concierto por parte del Estado se destina sólo al mantenimiento del centro y al pago de los salarios del profesorado. La Conferencia Episcopal divide ese dinero entre el número de alumnos que escolarizan sus centros, y omite todos estos otros conceptos. Sin embargo, la Conferencia Episcopal sí contabiliza todos estos conceptos en el cálculo del coste de una plaza de un alumno escolarizado en una escuela pública. Por lo tanto, la Conferencia Episcopal manipula los datos con el objetivo de confundir a la opinión pública.
Otro elemento importante a tener en cuenta es la existencia de centros escolares públicos en zonas rurales, centros con muy pocos alumnos, y cuyas plazas conllevan un mayor coste para el Estado (pocos alumnos por aula, transporte escolar, etc.) Sin embargo, los colegios privados-concertados de ideario católico no tienen ningún interés por estar presentes en aquellas zonas rurales. Si comparamos exclusivamente el coste de una plaza escolar pública y otra concertada en un núcleo urbano el coste es similar.
La Conferencia Episcopal también omite que cobra a las familias que escolarizan a sus hijos en dichos centros por distintos conceptos (pago a fundaciones, reformas en el centro, empresas que realizan actividades extraescolares, etc.), a pesar de recibir dinero público para impartir una educación totalmente gratuita. De esta manera, logran también que las familias de nivel socioeconómico bajo no se escolaricen en la mayoría de sus centros.
Por último, Europa Laica espera una respuesta de los sindicatos y de las Administraciones del Estado a las declaraciones del vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal. De no ser así, le estarían dando la razón y deberían renunciar a las tareas públicas que tienen asignadas, para que fueran mejor gestionadas por las organizaciones dependientes de la Iglesia Católica.
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
4 Junio 2009
Saurios nuestros, tenei piedad de nosotros
O sea, en el Museo, delicia infantil con que se adorna la Colunga preciosa, cuyas lomas y costas fue noble asiento y paso de dinosaurios, y después de Vigones, mis generales; y de don Braulio, Vigón sabio, sobrio y discreto asturianólogo; y de los ricos Pablos, que a más de «poder, industria y dinero» tenían en su Consejo a don Alejandro Pidal y Mon con sinecura anual de nada despreciables 12.500 pesetas ¡de las de entonces!, muy rico bocado que nunca se le atragantó al linajudo personaje, a pesar de ser como era el ferviente ultramontano, diputado de Villaviciosa, y presidente del Congreso... Como para que alguien, de los de vista a la derecha, se vaya a asustar hoy de los trajes, camisas, corbatas y turrones que se «abrocha» el riente «curita» valenciano...
Asturias, como se ve en su Museo, fue muy antaño tierra privilegiada de los grandes saurios; lomas y rocas de Colunga-Lastres, Argüero, Tereñes guardan huellas y más huellas de ornitópodos, saurópodos y demás familia...; como las lomas y rocas de Torres-Musel guardan las de los monstruos marinos de la Rula, la cabeza decapitada del señor Palao, el libro rojo de las cuentas de la ampliación del Puerto, la nave «chupona» de las arenas de las Amosucas... y los planes verdaderos de la mortal regasificadora explosiva...
Por el resto de las lomas y tierras astures, monte, valle o marina, las huellas humanas que hicieron historia fueron hasta hace poco, a más de las de Pelayo y Jovino, las de los Torenos, Santas Cruces, Camposagrados, Pidales, Inclanes, Revillagigedos... «Patria, nobleza, inteligencia y propiedad», conjugadas con la diputación perpetua, el senado vitalicio, la salvación eterna... y al momento del punto final, esquela a toda página; funeral solemne; meses de misas gregorianas en parroquias, oratorios y capillas...
Si así se escribió la historia antaño, no iba a dejar de escribirse hogaño, aunque sea en tardes de letargo y en las páginas rayadas del dietario familiar de cada día... Tal como si la sociedad asturiana viviera en el angustioso debe y haber de la cocinera...
Si no despertamos de este letargo, mañana todos seremos parte del Museo Jurásico Astur, o del muelle de la Osa: siervos recoge huellas, servidores de privilegios, echadores de sidra, monaguillos intonsos de todos los poderes, terrenales y celestiales. En definitiva, servidores de los grandes saurios, que si antaño fueron episcopales o nobleza titulada son hoy poderosos líderes de los «bussines», la política, la patronal, los sindicatos, cuyos rastros inocentes y primeros podemos encontrar por el siglo XIX, no en Argüero o Tereñes, sino en la villa y en su dársena, imprentas, cafés, gremios, ateneos, tertulias... Son los poderes nuevos en que se ejercitaron y crecieron los Valdés, Cifuentes, Cerras, Condes, Carreños, Inneráritys, Huergos, Vigiles... y Malladas, y que pueden resumirse en la figura de un don Melquíades, que de «escolín» pobre llegó a gran patrón del posibilismo, y de Gijón, aunque fuera en su calidad de «patrón» ausente.
Tan de actualidad y tan de moda está la larga pervivencia de las huellas que los mismos personajes, sean los conspicuos parte de la oposición sean parte del gobierno, sin turbación alguna, o se heredan a sí mismos o se dejan heredar por sus descendientes, directos o indirectos, formando dinastías sin trono ni corona, pero indesmayables, indestructibles, infatigables...
Horizonte éste, como de castillos inexpugnables con pretendidas raíces nuevas, pero anclados en el pasado y adornados sus salones interiores con viejas panoplias de supuestos servicios y desvelos. Para tal horizonte no es el del futuro pluscuamperfecto. Al contrario, es prueba de la esterilidad de un tiempo, y de la falta de empuje y de ideas de dos o tres generaciones acomodadas en el poder...
Un alcalde de humilde, pero bella villa, cuenta seis quinquenios al mando; un alcalde capitalino cumplió los dieciocho años, seis trienios en su poltrona; una magistrada local va a cumplir doce, y si no le encuentran sucesor/a que dé el «perfil», le impondrán que concurra a los dieciséis; una lideresa tan enérgica como frustrada quiere alcanzar al «cuarto comicio» el ambicionado poder... No falta el empresario, ni falta el sindicalista, que bien dotados de luces pueden ser reconfirmados hasta veinte años en sus cargos, sin disputa..., y después confirmarán a sus hijos. Enfermedad del poder. La Gripe A, sin vacuna, del gran poder...
Oración final: «Dueños de la opinión y los destinos; amos del mundo; patrones de patronos; patronos de tierras y aguas... Jefes de dinastías sin corona; hombres y mujeres de la Huella sauria y el Dique seco. Vosotros, los que hicisteis y hacéis nuestra historia, escuchad nuestra súplica, Descansai por unos años..., Permitii la renovación...
¡¡Saurios nuestros, tenei piedá de nosotros!!»... Dejad que Asturias resurja y viva.
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
19 Mayo 2009
En relucientes tazones de loza blanca sellados con la cruz negra de Pola, gustaban su chocolate vespertino los presbíteros gijoneses, el buen chocolate «fabricado a brazo» en Begoña por don Narciso Estrada, mientras que las señoras de posibles acompañaban el suyo, de La Primitiva Indiana, con «esponjaos» de la acreditada confitería de don Fernando Muñiz, abierta todo el año en la plaza Mayor...
En el puerto de Tazones, hace cientos de años, desembarcó el joven Carlos que ni hablaba asturiano ni castellano, ni era todavía emperador, pero como «rapaz» que era, ya traía bien sentada, sobre su escudo de armas, el águila imperial bicéfala: una cabecina mirando a la derecha, o sea al pasado; la otra cabecina, mirando a la izquierda, o séase a su futuro pluscuamperfecto.
Los tazones de Pola y Rosal, hace decenios que rompieron todos, menos los que Marcos Vallaure conserva en el Museo Provincial; el otro Tazones, el del puerto, sigue vivo, y no gracias al emperador, sino a la esmerada cocina de sus buenos chigres, como Lastres vivió, o casi, de los besugos y merluzas de Eutimio, hasta que con la televisión llegó, todavía el otro día, el alegre doctor y su cortejo de bobalicones.
De nada le valieron a Lastres antes de las curas de don Mateo, ni las matemáticas de Pedrayes; ni las conservas y gaseosas de los Lleras; ni las máquinas de liar pitillos, «La Victoria», de los Victoreros.... ni las ganas de anidar allí, que en su juventud tuvieron, dos águilas reales, -hoy, de los reyes de la SGAE, cuatro bicéfalos y dos mil bocas- doña Ana de Belén y don Víctor Manuel I.
Recuerda la historia que tampoco al joven Carlos I le valió de mucho la merluza de bienvenida con que la obsequió La Rula de Tazones, regentada entonces por don Alonso de Llames, dueño de unos ahorros, algunas letras sobre Amberes, una casa, un molín y una Manta Parda de grueso paño de Bejar, con más de dieciséis años de uso, a cuyo calor pensaba viajar en carreta a Xixón «por sacar a la villa y puerto de la crisis que los paralizaba», repetía en cada entrevista...
La bicefalia es, desde entonces, preocupante y confusa enfermedad política... En la corona, hay dos cabezas, la del rey y la de la reina, y muchas bocas; en la autonomía austero-principesca, en la que tan «rebién» vivimos, hay cuatro cabezas que van «dos a dos», Areces/Fernández, Lastra/Álvarez.
Con la doble bicefalia pasa en las Asturias lo que pasa: lo de la Sindicatura y Sogepsa, a la que unos dicen sí, y los otros dicen no; lo de la crisis económica, que para unos es mucha y para los otros, no es tanta...; y, por si fuera poco lío institucional entre los de «casa», ahí están las partidas de los enseñantes, dispuestas a tirarse en su protesta al caudaloso y bravo «Río Pedre»; o la de los médicos, que pretenden dejar sin «guardias» los castillos de Quirós y Lena...; y, a mayores, las deudas del Musel, que miran «Palao», con les dos cabecines y los cuatro güeyos, ciego de espanto, por la «caída» del carbón y del mineral de hierro..., que no logra compensar, ni con las tarifas, ni con los destajos de su gran servicio de agitación, información y propaganda.
Tan emocionante está la cosa, que no son pocos los que hacen apuestas sobre quién va a ganar la partida, si los del equipo de «casa» que aspiran a ser «Gobiernín», o los esforzados de «casa» que ya son el «Gobiernín»...
De la bicefalia popular, pocos se fían y poco se habla, que no sea sobre los muchos tejemanejes del «Águila» sin gobierno; para la generalidad, ni vale la cabecina que mira ambiciosa las pardas colinas del poder. ¡Ojos secos de llorar tantos años repetidas derrotas electorales; ni la que sólo aspira a endulzar su maltrecho sueño europeo con dulces bartolos de Laviana...
¡Ay, Señor! cabecines lloques, «cigarras despreocupadas», según San Serafín Abilio, el patrón del agua, que quieren ganarlo todo sin haber trabajado en nada..., que no fuera salvar, al precio que fuera, «el puestu vitaliciu, la congrua generosa y la dieta apetecible...».
En este histórico principado, lloramos todos por los estragos de la bicefalia... Nada me extrañaría que, por ejemplo, a «Pin, el del Popular», que de México, al parecer, no trajo ni la gripe ni les perres, lo eligiesen los de Tineo como el «Candelas» del año; o que al «pilarín», de Corrida, quieran usarlo otra vez, ociosos y paseantes, para aspirante al «Reló y el Bastón» que marcan el mando y el tiempo de la Villa.
¡¡Las cuatro y sereno!!... ¡¡Y los inocentes que «ensueñen» por mucho tiempo!!, oigo cantar la hora por Corrida al uniformado don Gabino Iglesias, cabo de los serenos de la villa, que ya suspira por el tazón de buen chocolate que a las cinco en unto le aguarda en la confitería de don Ramón Álvarez.
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
15 Mayo 2009
COMUNICADO
En el día de hoy se ha creado una entidad republicana abierta a todas las sensibilidades políticas de signo inequívocamente democrático.
Se denominará Convención Republicana y en un breve plazo de tiempo se presentará al pueblo español su ideario, y proyecto cívico-cultural.
Lograr la unidad de las diversas asociaciones republicanas y ateneos de esta tendencia que existen en España en el momento actual constituye el primer objetivo de este organismo que, con sede inicial en Madrid, prevé obtener representación en todos los territorios.
Para más información dirigirse a: republica@convencionrepublicana.com
SE RUEGA LA MÁXIMA DIFUSIÓN
Madrid, cinco de mayo de 2009
Convención Republicana
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo
14 Mayo 2009

La Compañía de Comedias Bárbaras del eminente Doctor HERRERO MONTOTO, QUE ESCENFICARA “LA REPUBLICA DEL PARAÍSO”, OBRA QUE SU EMINENCIA DISPUSO EN DOS TIEMPOS.
EL NO MENOS Eminente Profesor y Filosofo Absuelto, ciudadano NICOLAS LOCOCO hará ante el OSO la lectura ritual en las Memoria de Don Nicolás Estévanez y disertará sobre “Regicidios y Osicidios Históricos, de Favila a Mitrofan”.
La Sin igual Charanga Republicana, Todo El Viento Para el OSO Poderoso será la encargada de interpretar los Himnos y elevar los Ánimos...
- * - * - * - * -
El acto en sí, o propiamente dicho, se iniciará con sin igual alegría y ensordecedora trompetería con la solemne lectura de la Comunicación del mismo a la Autoridad Competente.
Seguirán ardientes discursos. La Comedia. La Lectura. El exordio. Sentidos poemas. Bien entonados Himnos.
Se procesionará al OSO con sus tres estandartes hasta su Cueva... Descubiertos, honraremos su Azaña y espantaremos al Rey Cazador con pitos, tambores y trompetas; se despacharán princesitas; se rifarán coronas..., se venderán camisetas y gorros frigios...
Y como final, RAFA LORENZO, VOZ Y GUITARRA, interpretará en la capella, el Himno del OSO REGICIDA, letra de don Alfonso Camín, letra del propio maestro Lorenzo.
Habrá comida, según tiempo. Bebida abundante. Menú infantil. Autobús de ida y vuelta. No faltarán tíos vivos, adivinos y adivinas, echadores y echadoras de sidra y de cartas; santeros, civiles, marqueses, casi condes y tullidos...
Todo para el Pueblo y con el Pueblo, en Llueves, sobre Cangas de Onís, el sábado 16 de mayo a partir de las 12:15. 5º Aniversario. 5ª Fiesta. 5 años más cerca...
servido por ateneo-republicano-de-asturias
sin comentarios
compártelo